sábado, 9 de octubre de 2010

Saturación Seca


Lejos allí, en el lugar que escapa de la vista de todos, donde posibles semillas de sueños esperan crecer y lograr altura, un individuo solitario desea impaciente. Observa sus campos sembrados nunca florecidos, deja fluir cristales agrios de sus ojos, de sus ojos de mil colores, profundos, inocentes.
Su alma es pura, pero enferma, algo empaña, crece, derrumba su interior. Sin tiempo, no recuerda comienzo alguno, tampoco hay fin. Desea saber cuándo y cómo llegó hasta allí y llenó esos suelos de sueños que quizá, bajo la tierra ya murieron sin siquiera poder percatarse de tan terrible y desgraciado final.
Continúa esperando, iluso, desesperado por momentos. Su corazón vomita angustia a menudo, aún más que antes. Su tristeza es casi tan inmensa como su infinito amor.
Espera con ansias ver un viajante caminando en la cercanía, quizá algún día, perdido en el tiempo.
Se permite, y a la vez obliga, a olvidar que nadie camina por esos caminos, que ese lugar no es visible, ni palpable, tampoco oído.
Teme que sus ilusiones mueran pronto y en su amplio campo parece encogerse sintiéndose aún más pequeño que de costumbre.
Piensa, de nada sirven sus sueño florecidos, ni el verano que se aproxima si no hay con quién compartirlos.
Combate noche tras noche con miedos y pesadillas tratando de impedir su avance, son hidras y no lo advierte, mientras lucha y se rehúsa a ser abatido, éstas más crecen y más fuertes se hacen.
Peleando ferozmente contra su única compañía, monstruos de mil cabezas, invisibles, indestructibles, interminable grandeza de maldad. En soledad aquél individuo espera el abrazo de alguien, que pueda cubrirlo de aquellas tortuosas horas.
Se aproxima la noche y pretende llenar su vacío con una inspiración profunda, deja vencerse por el sueño, comienza un suicidio involuntario.

martes, 8 de junio de 2010

Así deseo permanecer.


Vapor y brillantina,
frágil corazón se ilumina.
Notas se dispersan en el espacio,
y la melodía estalla en colores.
Sinestecia activa peculiarmente los sensores
logrando ilimitadas emociones.
Infante inocencia
es sus ojos se aprecia.
Lúdico encuentro
de sentidos y sueños,
de sentimientos y deseos.
Candidez eterna,
libertad plena.
Luciérnagas dibujan el camino
hacia el infinito,
iluminan la oscuridad,
ahora todo es claridad.
Pinceles y pinturas
colores que quitan la amargura,
volando con liviandad a gran velocidad,
dejar aquello para no volver más.
Estado risueño,
abrazo de ensueño.




miércoles, 2 de junio de 2010

Arbeit Macht Frei


El frió les helaba hasta el espíritu, veían como su aliento se congelaba y se convertía en una especie de humo blanco que tornaba aun más desagradable aquella incierta situación.

Poco entendían para que los llevaban hacia aquel remoto y silencioso lugar. Al acercarse pudieron divisar esos complejos, formados por distintos campos.

Algunos especulaban con la idea de conseguir allí un buen trabajo, apacible, placentero, digno de toda especie, otros esperaban ser liberados del estilo de vida que llevaban y ser trasladados a algún lugar donde reinara la libertad. Sin embargo otros pensaban particularmente en la posibilidad de estar siendo llevados a su destino final, ese destino que para ellos sería una nueva tortura, la peor. Si bien sólo unos pocos permitían a su mente expresar semejante tragedia, en el subconsciente de todos acechaba esta alternativa.

En condiciones malsanas desde donde se las mirase arribaron al lugar, niños, jóvenes, adultos y ancianos.

El trato ejercido hacia ellos fue abominable, pero debieron permanecer en silencio y aceptar las órdenes.

Descendieron de los vagones que los traían y se toparon con un gran portón en cuya parte superior se alzaba en majestuosas letras una esperanzadora e irónica frase que pocos se detuvieron a analizar.

Cruzando la reja dividieron a los niños y ancianos del resto.

El grupo más numeroso, el de los jóvenes y adultos, comenzó su estadía en aquel campo con un trabajo atroz para cualquier ser del universo. Mientras algunos de los niños eran automáticamente asesinados, otros eran previamente utilizados en investigaciones médicas. Los viejos esperaron un poco más por el mismo destino, y fueron también materia prima convertida luego en un producto manufacturado.

El único grupo sobreviviente fue sometido a la tortura, muchos veían a sus pares morir de hambre, de pestes, congelados, electrificados, y la muerte era uno mas entre ellos, sólo que con más a su favor. Fueron despojados de sus derechos, separados de sus afectos, y así destinados al trabajo esclavo de servir hasta que el corazón les dejara de latir.

Esto no fue Auschwitz en 1940, esto fue en 2010, miércoles 2 de junio por la mañana en cada granja, matadero y centro de tortura animal no humano de todo el mundo, como ocurre todos los días, mientras duermes placidamente en tu casa compartiendo los placeres de la raza superior.

martes, 25 de mayo de 2010

Naive


J'attends seule,
je suis fleur bleue.
Le soleil est allé,
la nuit avec la lune est arrivé
et je continue dans l'espoir,
je veux te voir.
J'ai lourd sûr le cour,
je rêve à toi.

Nous Jouons


Tu arrives et je pars,
Tu me prends me
dans tes bras.
En mon rêve de gelée
un ciel serein.

Je suis dans les nuages
foisonnante éclairage
Tu est un joli enfant
florissant
petits yeux, deux yeux,
charmants cheveux.

Ce n'est pas de hiver,
avec toi
toujours est été
Nous jouons
,
nous nous amusons.

jueves, 20 de mayo de 2010

Ensueños I

En un principio la alfombra sólo estaba húmeda, vio sus borceguíes hundirse en aquel suelo mientras burbujas escapaban por los bordes de su suela e intentaban trepar. Comenzó a hacer chasquidos buscando crear una melodía, levantó la vista,
se encontraba en un living, frente a ella un ventanal gigante que daba al jardín,
hacia la izquierda sillones y un piano, a la derecha la puerta de entrada y una escalera. Era una fiesta al parecer, vio jóvenes bailando y disfrutando en el patio.
Caían gotas del cielo raso, pequeñas, pero cada vez más abundantes.
Todo se mojaba, afuera también parecía llover y la gente se divertía, ella los miraba desde el otro lado del ventanal.
Sintió la presencia de alguien, giró hacia la izquierda, era él, lo miró a los ojos y lo abrazó, estaban enamorados.
Él, feliz por la cantidad de gente que había en su casa, porque su fiesta estaba resultando mejor de lo pensado, ella feliz por tenerlo ahí, a su lado.
Fue entonces cuando vio sobre el piano una carta y un peluche que se mojaban,
para ese momento el agua ya alcanzaba la altura de los tobillos, mojaba las medias, y los pies se enfriaban.
Sus cabellos empapados, sus manos frías.
Ella esperaba que él se dignase a entregarle esa carta y ese peluche, que estaban allí esperando un destinatario.
Abrazo interminable y la carta que se deshacía a causa del agua, el peluche mojado causaba angustia, parecía tener frió y buscar calor.
Luego los brazos se desenlazaron y las miradas se conectaron.
Él corrió hacia el patio, mientras todo en la casa se desmoronaba, ella quedó inmóvil, fría, congelada por unos instantes, para luego tomar su tapado y salir por la puerta principal.
La felicidad se tornó desasosiego, allí dentro quedaron los objetos, destruyéndose con el resto.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Madurar no es crecer, no es crecer por suerte!

Le temo a los adultos,
a los maduros,
a aquellos que basan su vida en un trabajo asalariado,
en el dinero, en sus posesiones, en la riqueza.


Le temo a los que le temen a la aventura,
a aquellos en donde la juventud no perdura,
a los que se apagan con el paso de los años,
que creen que todo es mejor si se ocultan los daños.
Deberían saber que allí, donde se caen paños,
donde mostramos los daños,
es donde se aprecia lo mejor de nuestra existencia,
la belleza de nuestra naturaleza
que a más golpes consigue más fortaleza.

Me atemoriza su ideal de belleza,
esa belleza superficial basada en riqueza.

Belleza basada en las apariencias,

no buscar nada en ellas, es mi ciencia.


Aquellos maduros

que no comprenden que es mas valioso un auténtico llanto
un sentimiento innato,
que un rostro fingiendo encanto.

Los veo a diario
y no los comprendo,
Deberían saber que la belleza esta en el alma,

en las ideas,
no son los ojos los que la aprecian,
sino que se percibe desde la esencia,
la realidad de la identidad de un ser,

eso que se niega a perecer.

Les temo a los que maduran,

les temo a los que prejuzgan,
a los que la juventud se les fuga.

A los que poco se emocionan

y se decepcionan,

si al hablar con lo cierto

les digo, mi futuro es incierto,

para ellos eso es estar muerto, incorrecto.

.
Temor a los que deben ver y tocar
para dar por verdadero,
A los que se erizan o se les quita la sonrisa
cuando digo me junto con veganos punks y anarquistas.

Viejos amargados,
se secan con los años,
se caen a pedazos
tan simples y enroscados.
Asquerosos como el asado.